100 años Balluff: Una historia centrada en soluciones esenciales para la automatización industrial

La innovación ha sido una marca constante a lo largo de la trayectoria de un siglo de Balluff. Una empresa que valora su pasado, pero que no deja de pensar en el futuro. Hablar de automatización industrial es recordar a una de las empresas más importantes del sector en el mundo, Balluff. Un referente de la máxima calidad y experiencia intersectorial, la historia de Balluff completa un siglo de soluciones innovadoras y tiene mucho que celebrar.

A lo largo de estos 100 años, la empresa familiar se ha consolidado como una organización globalizada, presente en más de 60 países. El equipo cuenta con más de 3.600 empleados, que trabajan para garantizar la excelencia en productos orientados a la detección, identificación y networking, así como software para soluciones de sistemas globales para todos los sectores de la automatización industrial.

¿Dónde comenzó todo?
Balluff nació de las ideas de su fundador, el alemán Gebhard Balluff, a principios de la década de 1920. Fue entonces cuando abrió las puertas de su taller de reparación mecánica de bicicletas, motos y máquinas de coser, en la localidad de Neuhausen auf den Fildern, cerca de Stuttgart. Posteriormente, la empresa se convirtió en una empresa de piezas de precisión, torneado y fresado.

Después de 20 años, la dirección fue asumida por Eduard Hermle, yerno del fundador. Fue un movimiento para continuar la empresa familiar, pero también guio el camino del desarrollo tecnológico. En 1956 surgió la producción de sensores, a partir de interruptores de leva BNS, que son dispositivos de control para comandos automáticos.

Desde entonces, las innovaciones se han vuelto cada vez más presentes. En 1968, la fabricación del primer sensor sin contacto se consideró un hito en la tecnología de control para la ingeniería mecánica. Este hecho convirtió a Balluff en uno de los líderes mundiales del sector.

El crecimiento fue tan grande que, en los años 70, se fundó la primera sucursal en Viena, la capital austriaca; un paso importante hacia el actual perfil internacional del grupo. Balluff Austria continuó con el espíritu pionero de la marca, ya que muchas innovaciones se probaron allí y luego se implementaron en el mundo.

Actualmente, Veszprém (Hungría), es el principal centro de producción del Grupo Balluff y la segunda base de desarrollo, después de la oficina central en Alemania. El líder adjunto en tamaño se encuentra en Chengdu, uno de los centros económicos más importantes del oeste de China.

Desafíos y excesos en un siglo de Balluff
Como ocurre con cualquier gran empresa, hubo retos y superaciones en este camino ahora centenario. Uno de ellos ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania quedó devastada física y económicamente. Fue durante este período cuando apareció la prensa de Spätzle, uno de los productos más sorprendentes de la historia de Balluff.

No fue hasta principios de la década de 1950 que Balluff volvió a encontrar clientes en las industrias de la ingeniería mecánica y automotriz, que fabricaban juntas de dirección, balancines, cilindros de cable y pivotes de cubo de rueda. Y ni siquiera una trayectoria centenaria consolidada dejó a la corporación fuera de las dificultades impuestas por la reciente pandemia COVID -19. Como recuerda Florian Hermle, director-superintendente de Balluff, era necesario buscar soluciones ante, por ejemplo, la inevitable cancelación de ferias y eventos.

“Exploramos nuevas vías de marketing y la idea de los eventos virtuales se formuló en tan solo unos días. Quedamos encantados con la respuesta positiva. Mostramos coraje como equipo. Y esta actitud nos trajo un gran éxito”.

¿Qué podemos esperar del futuro?
Recordar un siglo de Balluff muestra cuán constantemente conectada estaba la empresa con lo que estaba por venir. Y eso marca la diferencia, en estos tiempos guiados por la tecnología y los requisitos de la Industria 4.0. Centrándose en la combinación de hardware y software, Balluff mantiene su compromiso con la digitalización de los procesos de sus clientes y con ofrecer soluciones orientadas al Internet Industrial de las Cosas (IIoT).

No es de extrañar que Balluff esté orgulloso de lo que se ha logrado a lo largo de su brillante historia y, al mismo tiempo, sigue entusiasmado con todo lo que está por venir. La consigna es continuar e innovar siempre.

Puedes conocer más sobre la historia de “100 Years Balluff” en su sitio especial sobre su aniversario: https://www.100-jahre-balluff.de/en/

Acerca de

Gerardo Cruz es Especialista de Aplicaciones Senior, en el departamento de ventas de la región norte de México en Balluff. A él lo motiva ayudar a las empresas a lo largo de sus procesos de Transformación Digital con IIoT. Gerardo es graduado de FIME, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la carrera de Ingeniería Mecatrónica y ha compartido su entusiasmo por la automatización en Balluff por 5 años. Ha impartido conferencias a empresas de rubro y universidades, con la intención de que las futuras generaciones de Ingenieros afronten el futuro que les espera en la industria.
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